Oilily, since the sixties. Proyecto en Madrid, 2008

Cliente: 
Oilily

Premisas La imagen de esta compañía tan especial es originaria de Holanda, donde tiene su sede. Una marca muy original, un espíritu único y personal. Ropa de alta calidad y cara, informal para mujer, niños y bebés. Sus clientes comulgan con su filosofía, bohemía, creativa, optimista, y así son sus tiendas: coloridas, atemporales, atrevidas… En España, por primera vez desde hace once años, les hemos ayudado a reformar su primera tienda, en Madrid, en pleno barrio Salamanca. Proceso de creación Como Alicia en el País de las Maravillas. Sillas que se convierten en estanterías, regaderas en lámparas de techo, muebles centenarios cortados y apilados, dan forma al espíritu de la marca en sus tiendas. Colores, fucsias, rosas, violetas, tanto en paredes como suelo, invitan al optimismo y la creatividad. La obra Agil y eficiente. Cinco semanas de obra a contra reloj, anticipando todos los posibles problemas, resolviendo con una capacidad de respuesta fantástica de nuestros proveedores, se inauguró a tiempo, y sin apenas repasos post-inauguración. No carente de estrés, de altibajos, y subidones de adrenalina, el resultado ahí está. Un reto en un local antiguo, donde la renovación a la nueva imagen supuso algún que otro quebradero de cabeza. Protagonistas, la gestión y organización durante todo el proyecto, para llegar a tiempo. Nuestro conocimiento técnico al servicio del cliente para aportar allí donde sólo es necesario, dejando que la propia identidad de la marca aflore por su naturaleza. Optamos por techos vistos y mixtos en sintonía con el juego de alturas actual de la tienda. Diferentes colores en las paredes, iluminación suspendida y de carril. Un suelo teñido en el color violeta corporativo, similar al de gimmansios o polideportivos.